Recarga
recarga

DOTACION

La dotación de matafuegos para los distintos riesgos que se protegen, determinada en función de la carga de fuego, debe estar definida por el potencial extintor del matafuego, el riesgo de incendio, el tamaño de los locales, la altura del edificio, su ocupación y su uso. En caso que el potencial extintor no pueda ser determinado, la dotación inicial será establecida de acuerdo a los diferentes usos que indique la NORMA IRAM 3517 PARTE 2.

MANTENIMIENTO

El mismo consiste en una cuidadosa verificación del matafuego, con el fin de dar una máxima seguridad de que el mismo opera segura y efectivamente. El mantenimiento se realiza de forma anual o cuando surja la necesidad a partir de los resultados de control realizado. Los matafuegos fuera de servicio por mantenimiento o recarga deben ser sustituidos por equipos de reserva. Esta responsabilidad de asegurar dicha prestación recae en el usuario.

PROCEDIMIENTO:

El procedimiento de mantenimiento debe consistir en un examen cuidadoso de los tres elementos básicos del matafuego.

  1. Partes mecánicas: vástago, tubo de pesca, o `ring, manómetro, etc.
  2. Agente extintor: polvo, espuma, agua, etc.
  3. Medios de expulsión: Nitrógeno.

RECARGA

La recarga consiste en el llenado o reemplazo parcial del agente extintor ya sea polvo químico, espuma, halogenados, etc. Todos los matafuegos deben recargarse después de su uso, cuando lo indique una inspección o cuando al realizar el mantenimiento surja la necesidad de efectuar la recarga según esta norma. Procedimiento: en primer lugar, para la recarga se deben seguir la instrucciones de la placa de características del matafuego y sólo se deben utilizar los agentes recomendados en ella. Agentes de carga: cuando ya existan normas IRAM sólo se deben usar productos que respondan a dichas normas. Cuando así no fuera, deben responder a las exigencias de composición química y características físicas requeridas en la placa de características.

El objeto de la recarga es mantener la eficiencia original de cada extintor. Por ejemplo, el agente extintor y los aditivos utilizados en varios tipos de matafuegos de polvo varían en su composición química, en los tamaños de sus partículas, en las características de fluidez, etc.

Cada matafuego se halla diseñado para asegurar su máxima eficiencia con el agente extintor que deba utilizar.

CONTROL PERIODICO

El control debe brindar una seguridad razonable en cuanto a la disponibilidad y operatividad de los matafuegos existentes en cada propiedad. Por lo tanto, se deben verificar dos aspectos: la dotación y los equipos propiamente dichos. Estas tareas se deben realizar como mínimo una vez cada tres meses, es decir, cuatro controles anuales.

Para controlar la dotación inicial se debe verificar si hay concordancia con el informe técnico inicial, las eventuales falencias o no concordancias deben quedar asentadas en el reverso de la planilla, la cual será entregada al cliente y otra quedará en poder de la empresa que efectuó el correspondiente control. Procedimiento: en un control integral y bien ejecutado se verifica lo siguiente: que el matafuego esté en el lugar que corresponde, que no haya sido puesto en funcionamiento, que las instrucciones de funcionamiento estén legibles y de cara al usuario, que los precintos y trabas de seguridad se hallen en su estado y ubicación normales, y que no tenga daños u obstrucciones que impidan su operación correcta.

Se debe verificar que los matafuegos estén instalados en lugares de fácil accesibilidad y ubicación visual correctamente señalizados como indica la NORMA IRAM 10 005 PARTE 2.

En caso de encontrarse en gabinetes, deben contar con un martillo para la fácil rotura del vidrio y retiro del matafuego.